Epilogo
Ver a tu marido después de diez
meses que lleva desaparecido. La última notificación que llego, fue por parte
de un coronel quien venía a darme las condolencias por la muerte de mi esposo. Una
semana después llego el cuerpo de él, conozco a mi marido, bueno lo que quedo
de él. Está de más decir que le preparamos un velorio de apenas cinco horas
debido a que el cadáver estaba en estado de descomposición, lloré todo el
tiempo. Días y noches llorando a por él…Soy una viuda joven y sola. Ni siquiera
me ha dado tiempo de que me divorcie o tener por al menos treinta años o tal
vez cuarenta para ser una viuda.
Llore a mil demonios por la
desgracia que me tocaba el de ser una viuda y condenándolo por dejarme sola.
Pero sin embargo aquí esta él.
Parado bajo el cálido sol de primavera, con su ropa limpia.
Mi corazón late a miles por
segundo y mi aliento se queda atrapado a medio salir, hasta que exhalo y todo a
mí alrededor se da vuelta. Intento apoyarme sobre algo, pero la pared que está
a mi lado derecho también se mueve a la par y me es imposible no caerme.
Gritos de todos lados provienen,
pero se oyen a lo lejos.
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