-que parte del plan no entiendes?
-del que no me puedas decir que hay de especial esta noche?.- tres días molestándome diciendo de que ganó la apuesta y ahora viene a hacerse el que se olvido, o es que enserio se olvido?.-A parte nuestro aniversario aun no es….Asique otras ideas no se me ocurre, ilumíname mujer.-se rascó la cabeza y se tiró en el sillón de la sala.
Di la vuelta bajando por las escaleritas e hice lo mismo que él, pero sentándome en su regazo. Tres semanas sin verlo fue totalmente insoportable y más porque no estaba para ayudarme con Sarah. Con mis manos fui jugando con los botones de su camisa.
-Bueno, ya que nuestra hija duerme estaba pensando que podría pagarte lo que te debo.
-Amor, sería ridículo que lo hagas vos.
-Siglo veintiuno, tengo los mismos derechos que cualquiera.-acerque mi cara a su cuello para oler su aroma varonil.
-Como digas mi cielo.-su aliento choco mi cara.
Me levante ágilmente y sin decir nada me desaparecí de su vista. Entre en nuestra habitación y fui directo al armario para sacar un vestido negro de Dior que estaba a par con la lencería y las sandalias. El vestido era un estilo Marinlyn Monroe con una falda de gasa, en la cintura una textura de rallas a simétricas un poco más negras que la gasa. En el pecho la tela era más o menos traslucida. En cuanto las sandalias tenían finas tiritas negras que se unían con una plateada hasta la región del tobillo.
Deje todo sobre la cama y fui por mi bolso negro. Y cargué las cosas allí. Con suerte que la tela del vestido no se arrugaba fácilmente.
Me cambie de Jeans por unos gastados a mi remera le hice un nudo en la cintura, busco los ray bans negros con detalles en blanco y llevando el bolso conmigo pase a controlar a Sarah. Ella dormía tranquilamente de costado. Sin hacer ruido me retiré de allí y baje las escaleras hacia la salida de la casa.
-Rob-grité. Más que seguro debería de estar en la cocina o algo así.
-Dime-apareció con un trozo de torta de chocolate que había hecho hace dos días atrás antes de su llegada.
-Salgo, iré a lo de mamá. No llevare a Sarah conmigo asique te dejo a cargo.
-Y que iras a hacer a lo de tu madre?
Piensa, piensa, vamos tienes que mentir…Em…porque podría ser que tengo que ir a lo de mi madre?... vamos Kristen usa esa cabecita.
-Porque…-me tilde- iré a buscar algo que deje de... Bear allí.
Robert alzó las cejas y me miró raro. Es que ashhhh Kristen no puedes mentir mejor? Me reproche a mí misma.
Salí de la casa antes de que pregunte algo. Fui al garaje me subí a mi nuevo mini cuper, yaqué lo cambie por otro modelo más nuevo que salió...Sí es que amo este auto porque es chiquito y súper cómodo y es mi estilo.
Tres horas más tarde
-A ver, me hiciste creer que estabas en la casa de tu madre cuando en realidad estabas aca en la casa de campo y solo para pagarme la apuesta.
-Si exactamente y por ese motivo deje a Sarah con mis padres. Y lógicamente no podría hacerlo en casa porque estabas vos, por lo que me tome la molestia de preparar las cosas hace dos días cosa de que no sospechase de qué se trataba mi plan. -Bueno el plan era a elección, pero debería de sorprender al otro, cosa casi imposible lograr hacerlo con un hombre debido a que “Con que puedes sorprenderlo??” en cambio a una mujer seria mil veces más fácil.
-Ah… casi lo olvido, hermoso vestido.- sostuvo una de mis manos e hizo a que de la vuelta, la falda del vestido movió libremente casi dejando a la vista mis pantis. Con sus brazos me envolvió de la cintura en un abrazo y beso mi cuello.
Suspire.
Kristen no te dejes llevar o lo arruinara todo…
-Robert, como buen prometido que eres.- Mordí mi labio inferior- harás lo que te ordene.
-A su orden.-hizo el saludo militar.
Rodé mis ojos y caminando hacia la habitación dije:- quédate sentado ahí, no vengas hasta que no te llame.- cerré la puerta tras mío.
-Manos a la obra.
Saque del prendedor del pequeño ropero con lo que me pondría: un slip con ligero de Victoria´s Secrets. Más que nada como un babydoll apretado al cuerpo en un color negro que en el medio de este tiene con encaje que va en una línea vertical mesclado con encaje rojo hasta el brasier. Y no olvidemos de las pantis que están con un ligero de medias negras traslucidas.
Saque del bolso el perfume cual rosee un poco sobre mi y las almohadas. Camine hasta la puerta con los tacones de Jimmy Choo en color negro, no tenían nada de especial, se parecían mucho a unos que había utilizado en una de las premier ya que tenía como un cruzado antes de prenderse al tobillo.
Abrí la puerta y solamente acerque mi cabeza por ella.
-Robert, puedes venir?- Sin decir nada escuche sus pasos en el piso de parquet.-cierra los ojos, no mires nada.
Los cerró y abrí la puerta de par en par, agarre de su mano y lo lleve a la silla que estaba en el medio de la habitación mirando hacia el lado este donde solamente se podía ver la noche oscura y algunos árboles. Y también la sorpresa que estaba allí.
-No espíes- le dije al notar un intento de él al querer abrir sus ojos.
-No me vas a tener así toda la noche.-con el control de la casa apague las luces dejando una muy clara que solamente iluminaba ese lugar en que me encontraba.
-No, ya puedes abrir los ojos.
Sus ojos se abrieron y al mirar al frente su boca quedo abierta y con nerviosismo rasco su cabeza.
-Ahora solamente mira y no toques.-el ritmo de la música empezó a sonar Beyoncé - Dance For You.
Comencé caminando hacia él, abrí mis piernas y empecé a mover mis caderas de un costado al otro, baje mi cabeza y con el pelo suelto lo moví al ritmo de la música. Fui hacia atrás donde estaba el caño, agarrándolo con la mano izquierda di la vuelta a este aún caminando en el piso y bruscamente me subí enrollando mis piernas. Sosteniéndome de las piernas deje que mi cabeza callera hacia atrás, estuve tres segundos así, baje al estilo bombero. Al caer me abrí de piernas al piso y tire todo mi cuerpo al piso. Fui levantándome lentamente y de nuevo me subí al caño.
Toda la coreografía fue solamente dejándome llevar por la música, nada que haya preparado antes. La canción combina exactamente con la ocasión, la idea era bailar para él sin que me toque, lograr que se ponga caliente y que le guste.
Al terminar la canción. Me acerque sexymente hacia él y me senté entre sus piernas, con las mías abiertas.
-JODER KRISTEN- sostuvo de mis caderas en un intento de pegarme más a su cuerpo.-Estas tremendamente-beso en mi cuello-sexy.
Comencé a desabrocharle su camisa cuando sus manos fueron atrás de mi espalda sacando lo que llevaba puesto. Sus labios seguían en mi cuello esta vez, besando esa zona y dejando millones de vibraciones como corrientes eléctricas que corrían por mi cuerpo hasta llegar a mi centro, entre mis piernas y producir la necesidad de contacto físico, de fricción.
Tire su camisa azul al piso dejando su pecho descubierto y el con cuidado quito mi ropa de la parte de arriba, mis pechos un poco más grandes debido a la leche y el embarazo que tuve quedaron completamente al aire a la vista de él.
Descendió sus labios de mi cuello al hombro y del hombro a uno de mis pezones. Con su mano izquierda masajeó el pecho libre. Sus pequeñas mordidas me ponían la piel de gallina y un grito salió de mis labios.
El ambiente estaba en su punto caliente.
Siguió con mi pecho y mis manos viajaron a su cabeza donde mis dedos se enredaron con sus hebras de pelo ondulado. Me separe de él, en su cara se dibujo un pequeño fruncido. Camine sin mirar a donde iba hasta sentir la madera de la cama tocar mi pierna. Me senté en esta y gatee al centro del colchón.
Él me siguió con sus ojos lujuriosos, se puso tras mío e hizo que sintiese su protuberancia refregándose en mi trasero.
Aún estando de cuatro en la cama sus manos masajearon mi espalda y los costados, rozando mi pecho que pedía atención.
Sin aguantar más me senté de frente a él y quite rápidamente sus pantalones y me tire enzima de este, besando su pecho, su sexy torso hasta llegar a su boca y morder su labio inferior haciendo que gimiese en ese pequeño acto. Aun con las pantis me refregué contra él quien estaba libre sin bóxers. A veces por fiaca (fiaca* : cuando no tiene ganas de hacer algo) no se ponía los bóxers y solamente andaba con los jeans solo.
Nuestras lenguas danzaban rítmicamente y sus manos apretaron mis caderas contra las suyas.
-Tus medias son sexy con esos –gimió al sentir como mi cadera volvió a chocar contra la suya, me tire para atrás y el se sentó en la cama aun teniendo unidas nuestras partes inferiores.-zapato, no quiero que te los quites.
Me quede jodidamente tildada hasta que su mano fue a mi cuello para subirme y darme un beso francés. Mis manos hicieron lo mismo que las suyas tocando cada centímetro de piel.
-De cuatro.-susurro en mi oído. Hipnotizada le hice caso.
Con una de sus manos me pegó una nalgada cual dolió pero fue excitante. Hundió un dedo en mi intimidad, cual goteaba, lo necesitaba. No podía aguantar más sin sentirlo. Lo quito y corrió la tanga a un lado y lo que sentí a continuación fue lo más. Y cuando digo que lo fue, es porque realmente fue así.
Se hundió de una en mi interior quitándonos el aire y gemidos a ambos. Mis manos se prendieron del cubrecama.
-AHHHH-la sensación era re confortable. El volver a sentirlo dentro mío donde ocupaba todo, no era lo mismo que meterse dedos o cualquier otra cosas, esto era el cielo.-sube un poco más.
Sostuvo de mis caderas haciendo que mi trasero quede más elevado y continuo embistiendo en mi interior. Apreté las paredes internas para que todo sea más intenso.
Sus manos se agarraron de mis hombros y su aliento chocaba contra mi cuello.
El calor de ambos y la necesidad era palpable en el aire, todo olía a sexo.
Cambio de posición rápidamente quedando yo sobre él y este sentado pero aun en constante movimiento.
En mi cuerpo la sangre fluía a mil por segundos hasta mi centro donde se amontonaba y era como que iba a explotar. Cabalgue más rápido sobre él y nuestros gemidos fueron más constantes. Nuestro sudor se mezclaba a la vez que nuestro orgasmo. Sus fluidos inundaron mis entrañas y mis paredes apretaron su polla seguido de otro orgasmo mío.
Me abrazo aun estando unidos. Beso mi cabeza, mi frente y mis labios.
-Te amo.-dije y le di un casto beso en sus labios.
-Yo también te amo y más.
Me recosté sobre su pecho aún abrazada a él.
-Nunca imagine de que seas capaz de poner un caño en la habitación. Yo…-miro mis piernas-pensé que no lo harías nunca más.
-Era una de tus fantasías. Y no podía perder la oportunidad de hacerlo ahora.- Moví mi cabeza para poder mirarlo mejor a sus ojos.- Ahora creo que le toca a usted, aunque entiendo de que no hay ninguna apuesta en marcha como para realizarlo.
-Algún día lo hare.-dijo, acariciando mi pelo.
Me levante y quite los zapatos junto a las medias arrojándolo todo al piso.
Un beso, seguido de otro cosquilleo mi espalda.
-No tendrás hambre?-Pregunte recordando de que yo no había cenado, igualmente no me importaba cenar.
-Sí, sabes que me da mucha hambre cuando tu sabes que…-corrió mi pelo para el otro costado y siguió besando.-espero que hayas traído algo para comer.
-En el horno hay un pollo con papas. Ya Robert, basta que me desconcentras.-y en verdad lo hacía. No me cansaba de estar con él nunca y menos las noches como estas.
-Pero también quiero postre… y sabes lo que me gusta de postre.-Se paro y cierto amiguito también volvió a despertar.- y lo digo con doble sentido.
Como no saberlo??... Su postre preferido era…OH MY DIOS..QUE TRASERO MÁS SEXY TIENE ESTE HOMBRE, salió de la habitación.
Me caí sobre la cama.
Que mente tan sucia tienes Kristen. Te estás imaginando a tu novio a la crema.-pase la lengua por mi labio.-
Creo que no hace falta decir que estuvimos haciendo toda la noche, es muy lógico.
El tiempo continuo pasando sin darnos cuenta. Nuestra hija comenzó a dar sus primeros pasos, aprendió a decir mamá y papá claramente. También en un año después comenzó jardín… Visitamos a mis suegros dos veces en el periodo de vacaciones y mi película estaba por ser estrenada en unas semanas más.
Es como que hoy estas acá y mañana no sabrás donde estarás, que harás o con quien estarás?. Porque si no disfrutas el presente es como que después llega un momento en el que te arrepentís de no haberlo echo.
Con Robert como pareja tuvimos más de una discusión, me he enojado y una vez llegue a dejarlo a él con Sarah y fui a pasar el día en la casa de mi amiga y comadre. Ninguna relación es perfecta y como decía mi madre o aun lo sigue diciendo ya que no está muerta.
“No todas las relaciones son iguales, pero debes aprender que estés con quien estés no todo será perfecto, siempre habrán discusiones. Si con tu propios hermanos discutes, también lo harás con otras personas ya sea tu novio o marido” pero el verdadero amor siempre pasa una sola vez, los otros no serán lo mismo de intensó ni aunque lo intentes.
Y como se darán cuenta hoy es el gran día.
-Ya estas lista?-pregunto mi cuñada vestida espléndida con un vestido corto en un color amarillo y que era straple y caía como en cascada, en la cintura tenía un cinto negro con la hebilla dorada, su cabello rubio, caía todo por un costado con ondas en las puntas.
Y mi hermosa hija: estaba más que solo hermosa, era la princesa de la fiesta, con sus cuatro años. Su vestido amarillo era largo pasando la rodilla, tenia tul y piedritas en la parte de arriba, era increíble lo hermoso que le quedaba.
-Sí. Me falta el ramillete.- miré el espejo frente a mí. De la niña de 17 años cuando lo conoció por primera vez a la mujer que hace cuatro años atrás tuvo una hija con él y cuatro años después. Había llegado el momento del “Si”.
El reflejo en el espejo mostraba a una mujer vestida de blanco. Un vestido largo de tul blanco cubriendo los zapatos. Lo único que tenía era debajo del pecho un pequeño pedazo de encaje con una cinta.
Mi pelo estaba todo recogido en una forma exótica, con algunos adornos del mismo color de mi pelo, parecían como flores y el maquillaje era suave con un delineado de ojos en negro, rímel y una sombra que fue difuminado de color hasta un tono dorado. Y para finalizar los labios en un cálido rosado.
-Ten-Lizzy me extendió el ramo de flores amarillas. –Ya es hora,- corrió la cortina dejando mostrar a todos allí afuera a orillas del mar esperando sentados.
Para organizar todo esto nos habíamos tomado el lujo de llamar a una compañía que realiza eventos, la idea de hacerlo en la playa fue idea de Robert y no me negué, era un lugar hermoso. Todo estaba tal cual lo deseábamos, del otro lado estaba la recepción que era una carpa enorme amoblada y decorada como lo habíamos solicitado. No era muy grande a fines de cuenta invitábamos a quienes más cercanos a la familia eran y eso es un resultado de casi trescientos invitados.
Suspire hondo al ver mi padre entrando en traje blanco a por mí.
-Ya eres toda una mujer y con todas las palabras, pero siempre serás mi niña.-con su mano acaricio mi mejilla con mucha suavidad.
-Siempre lo seré-sonreí tímidamente mientras agarraba el ramillete adecuadamente y también un lado del vestido en un intento de que no se llegue a ensuciar hasta tocar la alfombra que habían colocado en la playa.
Una música suave sonaba. El viento del mar era un tanto fresco para este calor que hacía en esta tarde de verano.
Al llegar al principio donde comenzaba la alfombra y los asientos con invitados quienes me observaban atentamente, cambiaron la música sonando una marcha nupcial pero distinta a las otras que se pueden escuchar en una película o en una boda. Esta era única.
Miré al frente dejando de mirar al piso, ya confiada de que no me caería en un piso un tanto firme como la alfombra.
Allí estaba él, todo de blanco con su sonrisa de costado esperándome. El nudo en mi estomago seguía estando. Tenía ganas de correr y llegar lo antes posible hacia él y no tener que dar estos pasos lentos junto a mi padre que me estaban sacando de quicio. Sólo deseaba estar entre sus brazos, ver sus ojos…
- Te entrego a mi hija para que la cuides y protejas como es debido.-Ni cuenta me di de eso, la mano de mi prometido tomo la mía, el esperaba a que levantase la cabeza para verle a sus ojos y así lo hice, sus ojos verdes brillaban, brillaban como cada momento único compartido que tuvimos juntos, como cada te amo, como las estrellas y si tuviese toda la tarde seguiría describiendo el tipo de brillo, pero la voz del sacerdote llamo la atención de todos.
-Sean bienvenidos a la unión de estas dos personas.
Después de decir eso tuvimos todo lo que se hace en un casamiento que es como una misa: el acto penitencial, la oración colecta, salmo responsorial, segunda lectura, el aleluya y la homilía.
No creí que todo eso se tome su tiempo como una media hora, entre habla y habla del sacerdote.
(N/A: Apartir de ahora la letra acostada y subrayada será lo que dice el sacerdote)
-¿Han venido aquí a contraer matrimonio por su libre y plena voluntad sin que nada ni nadie los presione? .
-Sí, padre venimos libremente. -contestamos mirando al pobre hombre que debería de estar cansado ahí parado y con la garganta seca.
-¿Están dispuestos a amarse y honrarse mutuamente en su matrimonio durante toda la vida?
-Sí, padre estamos dispuesto.
- ¿Están dispuestos a recibir responsablemente y con amor los hijos que Dios les dé y a educarlos según la ley de Cristo y de si Iglesia?
-Sí, padre estamos dispuesto.
-Así pues ya que quieren establecer ente ustedes la alianza santa del matrimonio, unan sus manos y expresen su consentimiento delante de Dios y de su Iglesia.
Nuestra hija, Sarah llego con la almohadilla y los anillos de oro.
-Reciban estos anillos como signos de amor y fidelidad. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
-Yo Robert Thomas Douglas Pattinson te tomo a ti Kristen Jaymes Stewart que seas mi esposa porque te amo y prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida. –Robert con cuidado y cariño coloco el anillo en mi dedo.
Cogí el anillo de la almohadilla y dije: -Yo Kristen Jaymes Stewart te acepto a ti Robert Thomas Douglas Pattinson como mi esposo porque te amo y también prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida. – y le puse el anillo en su mano.
Juntamos nuestras manos y la mano del sacerdote fue arriba nuestra diciendo: - Que el Señor confirme este consentimiento que han manifestado ante la Iglesia y cumpla en ustedes su bendición. Lo que Dios acaba de unir, no lo separe el hombre. Puede besar a la novia.
Nuestro acercamiento fue lento.
Sus labios fueron los primeros en tocar los míos y aun con las manos unidas. Ahora todo cambio, yo le pertenecía a él y él a mí, éramos uno solo bajo la iglesia y lo legal, bajo cualquier circunstancia de la vida estaríamos juntos.
Lágrimas empezaron a caer sobre mis mejillas, lagrimas de total felicidad y del juego de hormonas que traía en mi interior, porque la noticia nueva se daría conocer esta noche en la recepción.
-Te amo-susurró en mi oído.
Nos separamos y todos estaban viendo la escena, aplaudiendo.
-Bueno ahora deben de firmar acá y acá. –Firmamos los papeles de la libreta de casamiento por iglesia y por civil. Una vez que terminamos de hacerlo. Agarrados de la mano, nos fuimos juntos por el pasillo donde nos despidieron la gente con pétalos de rosa.
Entramos en la casa y le saque la falda de gasa al vestido, eso fue lo primero que hice, para que quedase una falda más liviana en tela de raso con pequeños retoques en piedra.
-Bueno, a mí me gustaba como te quedaba el otro, pero este te queda mucho más sexy, esposa mía. –Sus labios besaron mi cuello.-en una hora tenemos que aparecer en la recepción, eso fue lo que me dijo Stela.
-Sí. Pero deberíamos estar con nuestros padres o hacer algo, porque no aremos nada hasta después de que terminemos con la recepción.
-Eres malvada Kristen.
-Vos dijiste eso hace dos días atrás.- sonreí mientras me quitaba los zapatos y me sentaba en el sillón con cuidado de que el vestido no se arrugue.-la próxima, piensa antes de hablar.
No hicimos nada durante esa hora, solo hablamos de algunos invitados que habían ido y como iban vestidos y cosas sin sentidos.
-Demos la bienvenida a la parejita de recién casados-no se quien dijo eso en el micrófono, pero sé que ambos entramos agarrados de la mano y todos se nos empezaron a acercar dando las felicitaciones. Y cuando digo todos, es porque fueron Todos, desde mis primos hasta los primos de Robert y gente que nos estuvo acompañando continuamente en nuestra vida.
El lugar era bellísimo, el techo parecía como todo estrellado de un color oscuro con puntitos dorados, las sillas eran de maderas, las mesas blancas y los centros de mesas eran flores amarillas. El piso alfombrado en un color tierra.
Nos sentamos en nuestra mesa que era más alta que las demás yaqué desde allí podríamos ver a todos los invitados y ellos a nosotros.
En el momento de decir algunas palabras a los novios (a nosotros). Lo que nos decían era muy tierno y lindo, sobre todo nuestra hija, quien me hiso llorar.
Al pasar mi esposo sus palabras fueron cariñosas, se lo notaba tierno allí en el escenario con el micrófono y rascándose la cabeza de vez en cuando. Cuando nuestras miradas se conectaron para mi dejo de existir el mundo, sus palabras pasaron como a un segundo plano y recuerdos nuestros salían en mi mente haciéndome llorar, por todo lo que tardamos para estar realmente en el lugar que ahora nos encontrábamos.
Y cuando me toco a mí pasar era arriesgar todo o nada. Dije todo lo que sentía en mi corazón más una nueva noticia.
-(…) Bueno también quería darles la buena nueva.- Rob asintió con la cabeza aunque este aun no estaba enterado de nada- Sarah-miré a mi hija-tendrás un hermanito. La familia ahora se agrando.
Robert se levanto corriendo de su lugar y vino hacia mí con solamente su camisa y corbata, sin su saco. Me alzó y dio vueltas en el aire, con suerte que el vestido este no era tan suelto.
-Te amo, te amo, te amo.-me dijo en el oído frente a toda la gente y abrazándome con cariño me dio un casto beso en los labios.
-Yo también te amo, o mejor aún los amo: a ti y nuestros hijos.-cerrando esas palabras con otro beso suyo, transmitiéndonos el amor que sentíamos.
Y así es como comienza otra nueva etapa de nuestras vidas…un libro nuevo con páginas a rellenar.
FIN…
Nota de autor:
Bueno, como verán este es el fin del fic. No habrá más continuación ni nada…Espero que les haya gustado la loca historia de estos dos tortolitos. Cualquier duda dejen sus comentarios. Les recomiendo mi nuevo fic si es que les interesa, se llama La Fugitiva, es de Edward y Bella.
Agradecimientos:
Mari.—dracullen—Gime--Shell Craig—nydia—laura—darktinkerbelly--noelle belikov—lauralu--J,J--natalyrobsten--Robsten.G--checopeta--claudia--Eva lopez.--Kaitie--Krisbian--tatiCullen--Kaite--fernanda128—nevancaiel—Irenebieber—elenacediel—erikarobsten—Y No olvide de los Anonimos que también forman parte de los 141 comentario a lo largo de la historia. (avicen si me olvide de nombrar a alguien)
Muchísimas gracias a todas ustedes mis lectoras, y también a la que quizás lee y no deja comentarios (: Gracias de corazón.
Bueno nos veremos pronto, de ultima síganme por Twitter @RobstenBear
Besos XOXO. Jacke ♥










4 comentarios:
ahhh ke lindo!!! me encató , muy linda historia, espero ke pronto tengas un nuevo proyecto en puerta.
AWWWWWW lloré!!Al fin se casan y tendran otro bebe!! Pero que penaaaa que termine la historia!!! De veras me gustó!! Que emocionante todo este ultimo cap! Gracias Jackee, bessoS!
natalyrobsten
OMG pero que final maravilloso fantastico como lo eres tu es una pena que se haya acabado pero fue un gusto leer ,besos nena ....Sigue asi....
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