domingo, 27 de noviembre de 2011

Capitulo 25. Dada.

-Mamá-casi grite de la alegría igual no me preocupaba porque Sarah ya se despertó hace más de quince minutos.

Mi ángel estaba en mis brazos mientras que Robert se fue a averiguar para cuando me darían el alta medico.

-Hija, felicitaciones.-beso mi mejilla y miró a mi hija que estaba en medio nuestro.-como están?

-Yo bien,  aun no caigo en que tengo a esta hermosa niña en mis brazos. Y ella está bien. Y vos?-me acomode un poco más en la cama.

-Bien, tu hermano se quedo hablando con tu novio en el pasillo, escuche que hay posibilidades de que para esta tarde ten den el alta.

-Eso espero.- mordí mi labio y mire a los carosos oscuros que me miraba atentamente.

-Es hermosa mi nieta, nunca imagine que serias la primera en formar familia después de todo eres la más chica de la casa.

-Si eso es cierto, pero recordemos que ellos no asientan cabeza o dijeron hacerlo pero no se nota.

-Hombres.-suspiro y se acomodo a mi lado.-puedo tenerla?

-claro-con cuidado sujete a Sarah y se la pase.

-Como le pusieron de nombre al final?

-Sarah Judith Pattinson.

Sonrió y con cuidado agarro una de las manitos que estaban descubiertas de la mantita.-Cuando eras pequeña tenías una muñeca con el nombre de Sarah, pero nunca imaginé que le pondrías ese nombre.

-Es que no te gusta?

-Sí, si me gusta, pero pensé que le pondrías como Elizabeth o algún otro nombre que sea raro.

Fruncí mi seño.

Estuvo un rato mamá haciéndome compañía para que se nos uniesen mis hermanos y por ultimo papá. A las una de la tarde Robert me da la alegría de que tenía el alta y que por cualquier cosa venga o llamase al médico. Pasamos por su oficina y nos dio algunas instrucciones sobre cómo cuidar a nuestra hija.

Llegamos a casa donde olía todo a desinfectante y estaba completamente ordenado. Arta de estar en cama por casi dos días me tire en el sillón y mi niña lo hizo sobre mi pecho; prendí la televisión y fue para lo peor. Comenzaron a salir noticias de que la nueva integrante de la familia llegó.

-Rob?

-Qué pasa?

-Tu testimoniaste algo de que nació nuestra hija?-me acomode en mi brazo para verlo mejor.

-No sé cómo se enteraron pero si tuve que hacerlo. Estaban en la puerta de la clínica. Aunque no estaban cuando salimos por que mande a llamar a la policía a que despeje el área.-rasco su cabeza-pero no dije como se llama ni nada, solo dije que si nació y que era una hermosa beba.

-Ah… Y no fue mejor ocultárselos?

-Cariño, ellos se enterarían tarde o temprano, sabían que estabas embarazada y que en estos días era posiblemente tu fecha.

Un llanto nos interrumpió. Comencé a moverme intentando a que se calme, pero no lo hacía. Robert se vino a mi lado e intento ayudarme. Ella estaba limpia es más hace un rato la habíamos cambiado sus pañales.

-Tienes hambre?-le pregunte de forma tierna mientras la balanceaba.

-Tendrás que darle del pecho-contesto mi prometido. Nunca lo había hecho y si no lo hacía bien? Sé que es una cosa tan sencilla, pero si ella no quería eso? Y solo son gases? Es posible que tengan gases si su última vez que tomo la leche fue hace unas cuatro horas…

Me senté bien en el sillón, corrí el escote de mi remera dejando a la vista mi pecho cubierto por el brasier. Respire hondo  y la acerque a mi pecho desnudo, su boquita sobre mi pezón; comenzó a succionar y dios que esto dolía. Y yo que creía que era menos doloroso. Por lo menos doy gracias a que los bebés nacen sin dientes porque ahí sí que lloraría del dolor. Y esto sería así hasta que me acostumbre.
Levante la vista y unos ojos verdes completamente brillosos nos miraban con una sonrisa de costado. En sus ojos pude ver amor, tranquilidad y muchos sentimientos pero de aspectos positivos.

Cerré mi boca. Y cogí mi pelo en una coleta.-Creo que será mejor a que me entre a bañar, tus padres esta noche vendrán.-me fui quitando la remera mientras subía lentamente las escaleras-apenas un pequeño dolor tenia entre las piernas, yaqué estaba tomando unas pastillas, creo que algo como ibuprofeno.

Mi niña se quedo durmiendo después de que estuvo un ratito con su padre a la vez que me bañaba, podría considerarla como un ángel, no era esos bebes histéricos que lloraban cada rato. Cuando mi suegro llegó a casa lo primero que hizo fue agarrar a su nieta durmiendo y ponerla en sus brazos, pero ella estaba tan cómoda, que apenas se molestó cuando todos hablábamos a su alrededor y  claro, que mi suegro tubo que despertarla porque según él : “es injusto que hayamos viajados miles de kilómetros solo para verla dormir, yo quiero verla despierta” y al terminar de decir eso, con uno de sus dedos empezó a jugarle el labio chiquito de mi princesa y ella respondía con unos pequeños mohines y segundos más tarde se encontraba con sus carosos oscuros abiertos de emprar, emprar.  Y claramente al no notar mi presencia empezó a llorar.

Después de eso, ella no durmió más hasta antes de que mis suegros se vallan de nuevo a su alojamiento.

Lizzy se ofreció para estar unos días más acá con nosotros y ayudarme con Sarah. En cuanto a Viqui ella tenía más trabajo que hacer asique se disculpo, pero dijo que disfrutaría lo más posible de su primera sobrina en esta semana que se quedaba en Los Ángeles, y claro que también los usaría para estar con su esposo y recorrer parte de la ciudad.  

Mi suegra era otra cosa aparte, no quería devolverme más a mi hija, ella me decía todos los consejos y por haberes que debía seguir según ella.

-Rob.

-hum….-seguía besando mi cuello dejando una corriente eléctrica que se extendía por todo mi cuerpo.

-Rob, para. No comiences algoooo… que sabes que no podemos terminar-mi respiración se agito cuando comenzó a subir mi remera del pijama y su mano se aventuraba por mi pecho.

-Kris…-sus manos descendieron hasta la cintura y lentamente me  fui recostando en la cama entre las almohadas. Un llanto proveniente de la habitación de alado nos puso rígidos a ambos. Él se levanto y se sentó en el borde de la cama, acomode la remera y con cuidado al caminar fui hasta la otra habitación, donde se encontraba nuestra hija quien supuestamente hasta hace minutos dormía.

-Shhh.shhh…-con delicadeza la alce y sostuve en mis brazos-que paso amor?
Sarah seguía llorando.

-Mami esta acá, mi princesa, ya cálmate…-le fui haciendo un pequeño balanceo, miré el reloj: 2,15am: el horario de darle la leche nuevamente.

Nos sentamos en el silloncito de su habitación, me acomode bien y le di del pecho. Sus manitas parecían querer prenderse de mí. Sus deditos largos y hermosos. Su boquita fue succionando hasta que después el ritmo fue más lento, sus parpados se entrecerraban lentamente dejándome ver una carita de ángel entre mis brazos.
6de la mañana, de nuevo se escuchaba a cierta personita impaciente por la leche o por algo.  Media dormida con el codo golpee a Rob.

-He?...-se dio la vuelta dándome la espalda-déjame dormir.

Sabía que esto pasaría. Apropósito me levante y le tiré la sabana en la cara junto a la frazada.

-Kristen!

-KRISTEN nada.

Los meses fueron pasando después de esa noche nos turnábamos, una noche le tocaba a él, para levantarse y atender a nuestra hija; y la otra noche me tocaba a mí.

Las ojeras en ambos eran visibles al principio o llamemos el primer trimestre como principio.

Nuestra beba creció, sus piernitas más larga, todo seguido de un aumento de un par de kilitos, sus ojos son verdes como los míos y su pelito es rubio dorado.  Su piel blanca con unos labios casi rojos acompañados de unas mejillas gorditas y rosáceas.

Cuando cumplió 4meses, su padre empezó de nuevo el trabajo con la idea de un cd nuevo, seguido de una película que apenas se supo de las grabaciones y se hizo furor en las redes de comunicación.  También empecé a buscar una niñera para que este un ratito con Sarah mientras cocino o salgo hacer compras.

Nuestras vidas dieron un giro de 360 grados  junto a Sarah. 

Las tardes nos pasábamos las dos solas al menos de que fuéramos a la casa de mis padres o abuelos. En dos meses iríamos a Londres  de vacaciones con Robert y de visitas a mis suegros, quienes no los veo desde que nació mi hija, pero por lo menos casi todos los días hablaba con ellos.

Hoy es un día lluvioso y con princesita como le llamaba Rob a nuestra hija, según el " Kristen mi amada reina y  Sarah es mi hermosa  princesa”, disfrutamos de la lluvia ambas en el piso acostadas sobre unas colchonetas.

-daddda

-dijiste papá?- deje la laptop al costado-y la mire con su adorable vestidito rosado, sentada entre los almohadones.

En su carita aparecía un leve fruncido de labios y un poco de agua en sus ojitos.-no mi cielo, no llores. -Me acerque y la senté en mi regazo ambas mirándonos.- ya seeee- le dije de forma divertida, agarre el iPhone y llame.

-Amor que pasa?- Me contestaron del otro lado del teléfono.

-tu hija- la mire y una sonrisa se empezó a dibujar dejando de hipar.

-que paso con mi amor?

Mi niña extendía sus bracitos más hacia mí, pero en dirección a mi pecho. Si ya estaba viva y mal acostumbrada.

-Dijo su primera palabra.- fruncí el seño, reconozco que me encontraba celosa porque preferiría que su primer palabra sea mama-y a que no sabes que dijo?

Sarah babeo mi brazo y sus manitas se agarraron de mi mano suelta para empezar a babearla.

-Y entonces?-pregunto.

- dada. Te debo una noche.-conteste.

-Ja! Y yo que te dije? Es lógico que Ella me quiere más a mí! Pásame con ella.

-Robert me haces sentir mal.

-Kris no seas estúpida, ahora pásame con mi señorita.

Le puse más cerca el celular a Sarah y ella escuchaba la voz de su padre mirando de donde sale el audio.

-Amor, di de nuevo dada- dijo mi esposo.

Acerque el teléfono más cerca hacia mí, -Rob ella no lo dirá de nuevo. Aunque te extrañamos.

-Lose amor; yo también las extraño y también estoy cansado, la mayoría de las grabaciones son por la madrugada. Creo que estoy viejo!

Comencé a reírme. Y mi niña empezó a llorar.

-Bueno tengo que colgar ya escuchaste.

-Si amor, en dos semanas estaré por ahí. Beso, cuídense, te amo.

-Igual tu, También te amo.

Deje, el celular en el piso y mi compañera seguía llorando. La alcé y entre mis brazos con un pequeño balanceo, pero sueño parecía no tener, hambre menos que menos hace minutos que había terminado de tomar pecho.  Agache mi cabeza, levantando un poco su vestidito me fije si tenía algún olor.

-Saru! –puse cara acida.-que comiste? Porotos?-su carita era un mar de lagrimas con los ojitos colorados.

-Vamos a cambiarte mi niña.-Nos levantamos, coloque el celular en mi jeans y nos fuimos al baño para cambiarle su pañal. 

Después de unas dos semanas volvió a un intento de hablar, pero esta vez queriendo decir mamá, diciéndolo “mammam”, cuando la escuche me puse a llorar y de la emoción llame a Lizzie y a mi madre comentándoles con el hecho. Ellas también estaban emocionadas. En esa semana Nina, la niñera de Sarah, se empezó a ocupar de ella ya que comencé con la idea de un nuevo proyecto,  va uno de mis sueños, ser directora de una película cuyo guion ya lo tenía y era algo dramático y de cine nacional e independiente con un bajo presupuesto; según lo que siempre me decían es que esos tipos de películas así tenían éxito. Asique andaba de un lado al otro, esa semana tuve que viajar tres días a NewYork para firmar un contrato y la renovación de un par de licencias que necesitaba y de paso estuve con papá que estaba trabajando temporalmente allí.

Podría decir que es una de las primeras vez que estoy lejos de mi hija y que hizo que la extrañase, no es como decir que porque está llorando  o qué y que debería no extrañarla por todo eso, pero es que soy su madre y como madre que soy con ella es como que aparte de mis padres y mi esposo mi hija ocupaba un lugar especial en mi corazón y que pasase lo que pasase siempre será así, no habría restricciones. Aunque lo bueno de todo esto es que ella también se estaba acostumbrando a Nina y en el tema de darle su comida no habría problemas porque le gustaba la leche especial en polvo.

Sólo en tres meses más estaría empezando a filmar mi proyecto. Y creo que para entonces Robert estaría un poco más libre como para hacerse cargo de nuestra hija.
Nuestra relación es como la desde el principio. Es como que no estar las 24hs del día conviviendo con él durante los trescientos sesenta y cinco días del año hace que sea más fuerte nuestra relación y como que si hace poco comenzásemos con ella, cosa que ya llevamos más de un año conviviendo juntos, pero desde que nos conocemos es un poco mas de 7años. 



Aun el anillo de compromiso y el anillo que me supo regalar cuando recién cumplíamos el primer año de estar juntos, están en mi mano y solamente me los quitaba para entrarme a bañar o cuando hacia algo extremadamente sucio, cosa muy rara a la vez.
Tan solo un par de horas y estaría entre sus brazos aunque lo mano de esto, es que yo le debo la apuesta de aquella vez cuando nuestra hija dijo su primer palabra, quien termine yo quedando mal ante esto, después de semanas burlándome de que Sarah diría mamá y no papá.  Ella resulto traicionarme en ese sentido de la palabra. Pero una apuesta es una apuesta asique he de pagarla de un modo u otro, otra escapatoria no me queda.

-----fin del capítulo 25,
Hola chicas! Gracias a todas por sus comentarios, y pregunto..Qué tipo de apuesta habrán hecho estos tortolitos como para  que Kristen ande así?
Bueno lamento decirlo, pero el fic está en su casi punto final. Y también quiero decirles que bloquee el blog como para que no copien nada, ya que  hoy mismo me avisaron de que plagiaron mi historia sin mi permiso y eso hizo a que llegue a estas medidas.
Bueno espero que les haya gustado este cap, nos leemos en el siguiente, cualquier duda consulten.
Biiee 

2 comentarios:

dracullen dijo...

jajaja me encantó cuando rob dijo "dejame dormir" o algo parecido y kiki se molestó jajaj espero leerte pronto :D

Anónimo dijo...

me encanta me encanta aunq tenga q esperar x los caps nena me encanta cuidate besos nos leemos byeeeeeeeeeeee