martes, 18 de octubre de 2011

Capitulo 24- Es la hora?

Me encontraba bañándome al horario normal de siempre, bueno exactamente no tengo un horario, pero por lo general suelo hacerlo antes de acostarme, aunque esto tiene su lado bueno y el malo. El bueno es que me relaja y el malo es que mi pelo al otro día amanece enredado como con marañas.


El agua se deslizaba por mi cuerpo limpiando cada célula de este.

Una punzada en el vientre me incomodo, si mi niño o  quien fuese de los dos que este dentro mío ya está en posición como para en cualquier momento salir de allí, la semana pasada cuando fuimos al control, uso plural porque mi prometido estaba allí también. Me apoyé contra la pared fría solo apoyando mi brazo izquierdo en ella. Escurrí el agua que quedaba en mis cabellos y suspiré. Mi corazón no latía normal, estaba más acelerado.

Un líquido caliente se escurrió entre mis piernas dejándome atónita, era imposible. Pero una pequeña mancha de sangre salió junto al liquido, aun sin creerlo pase uno de mis dedos por mi vagina. Y si, no era producto de mi imaginación ni nada.

Rompí bolsa.

Grité de dolor al sentir otra contracción, me apoye mas contra la pared y las cosas a mí alrededor dieron vuelta.

-Kris? Estaas…-abrí los ojos y vislumbre a Robert quien acudía rápidamente hacia mi ayuda.

-Ya viene!-lagrimas brotaban de mis ojos. Era como una mezcla de emociones, de felicidad, tristeza, dolor; felicidad porque después de tanto lo tendría conmigo y tristeza por que dependería prácticamente de si mismo siempre y cuando con ayuda nuestra, pero no sería lo mismo que este dentro mío y sentir esas pataditas que más de una vez me queje por lo inquieto que era, pero era una de las mejores cosas de la vida. 

-Dame cinco minutos, puedes aguantar? -sacó su teléfono celular y empezó a llamar.

-Eh, si , eso creo...

-Ten-Me tendió la bata blanca que solíamos usar al salir de baño.

Me coloque de todas forma la bata no me interesó que mi cuerpo este mojado, no hay tiempo que sobre como para estar cambiándome completa y arreglarme hasta llegar allá.
Coloque una toalla alrededor de mi pelo y comencé a secarlo, aun sentada en la taza del baño.

Escuchaba solo el tic tac del reloj de la pared y los movimientos de Robert por toda la casa, subiendo y bajando las escaleras de un lado al otro mientras hablaba por teléfono.

-Kris, puedes caminar?- tenia con su mano derecha el teléfono mientras en la otra tenía un bolso mío, donde estaban los documentos. Sólo asentí a su pregunta.

-Pero no creo poder bajar las escaleras. –sosteniéndome de la pared me fui levantando mientras intentaba acompasar mi respiración.

Cada paso que daba estaba totalmente controlado por sus ojos que me seguían. Al llegar al umbral de la puerta de la habitación me sostuvo en estilo novia. Y comenzó a descender por las escaleras hasta llegar al garaje y dejarme en el asiento de copiloto.

-Llamaste al médico y  a mis padres?-una punzada en mi bajo vientre molestaba.

-Si ya lo hice, nos estarán esperando con todo preparado en el sanatorio, no te preocupes.

 Sólo quince minutos, acariciaba mi panza en círculos y con una mano  estaba sostenida del borde de la silla, las punzadas no cesaban.

Mi bata estaba totalmente húmeda de mi pelo y mi cuerpo, que vergüenza dios, por suerte mis suegros no llegarían todavía hasta mañana a la mañana. Pero igual.

Nos estacionamos bien al frente de la puerta cosa que el se bajo y enseguida nos asistieron dos enfermeras con una silla de ruedas preparada para sentarme en ella. 

-Iré a identificarnos y vuelvo.- me dio un casto beso en los labios y se fue a al centro de atención y administración.

Ahora me sentía sola .cuando pensé eso otra punzada en mi interior molesto, pero esta me hizo pedir socorro. Las enfermeras a mi lado decían palabras de aliento como “ira todo bien” “ya llegamos”, pero no llegábamos, cuando ingresamos en el ascensor para subir al primer piso, se me hizo eterno. Fue realmente eterno estar allí y para el colmo tenia la radio prendida, sonaba algo que llegue a reconocer como Florence and the machine.


Las puertas grises se abrieron y comenzó el alboroto, mi medico estaba de un lado al otro por la enorme habitación empezando a dar órdenes pero aun sin percatarse de mi presencia.

-Respira hondo Kristen, retiene, suéltalo.-me repetía en mi mente cuando cada vez la personita en mi interior hacia fuerza por salir del cuerpo de la madre, en este caso de mi cuerpo.

Si piensas creer saber que esto es lo mismo que en las películas, pues NOO, está bien que en lo que va de mi carrera ya hice dos papeles así, pero eso ni se acercaba a la realidad. Creo que en la realidad es como que fichas empiezan a caer en tu cabeza y entiendes que es lo que estás haciendo allí, en cuanto al dolor y todo. Y también que tienes un porcentaje de posibilidad de que mueras, está bien que estemos en el siglo veintiuno pero el porcentaje sigue estando aunque exista todo la tecnología del mundo.

Se te puede subir como bajar/subir la presión arterial, un aborto o tal vez una hemorragia.

 -Señora Stewart…Señora?-levanté la vista y el médico estaba parado frente a mi esperando una respuesta por mi parte.

-Si-mi cara fue de horror el dolor seguía estando.

-Necesitamos trasladarla a la camilla, me preguntaba si nos permitiría ayudarla?

-Llegue. Amor lo siento por la tardanza pero es que justo llegaron tus padres.- la voz de mi novio hablaba emocionalmente mientras yo sufría.

Y ahora la pregunta de toda mujer… Porque ellos no sufren?? Aparte tienen el cuerpo mucho más fuerte que nosotras las mujeres como para aguantar contracciones y todo.

Eso es injusto. Aunque lo injusto también se hace justicia porque no hay nada mejor que tener un ser viviendo en tu interior.

Comenzaron a caer lágrimas por mis ojos de nuevo y mi nariz empezó a escurrir un poquito de agüita.
 Y no sé que me perdí porque estaba ya sobre la cama con la ropa blanca y celeste de hospital puesta y mis piernas abiertas.
Mis mejillas se sonrojaron.

Una mano presionó la mía, miré de donde provenía ese cálido tacto descubriendo que es del amor de mi vida.

-Preparada, solo nos queda a que comiences a pujar, tu dilatación está muy bien.

Y el pequeño luchador seguía luchando en mi contra. Doy gracias de que no soy tan fuerte porque osino hubiese destrozado la mano de mi prometido en el momento de una de las contracciones. 

-Vamos pequeña tu puedes.-mi novio acariciaba mi frente y secaba un poco del sudor.

Comencé con el trabajo de parto. Era sentir como entre tus piernas se iba estirando todo, era incomodo y más con las piernas abiertas, quería cerrarlas como para evitar el dolor. Lo inevitable.

Una, dos, tres, horas en cual fueron de esfuerzo innecesario. Las enfermeras entraban y salían, la frente de mi medico sudaba. Mi madre reemplazo a Rob  por unos diez minutos para verme como me encontraba y darme sus palabras de aliento y decirme que conmigo estuvo diez horas de parto.

Es que acaso no se daba cuenta que eso no ayudaba en este momento?
Una vez que ella salió, entro Robert aun vestido de celeste y se sentó a mi lado.

-Amor ten paciencia, ya saldrá.-Me acomode mirándolo de costado, y uno de mis brazos como sosteniéndome de la barandilla de la cama.-necesitas algo?
 
-al médico-fruncí el seño y presioné las sabanas y las barandillas.

Empecé de nuevo a incomodarme en la cama, no había posición correcta en la cual sentirme cómoda, era como querer salir corriendo de allí.

Mi novio se paro y fue corriendo en la búsqueda del médico.

Segundos después re aparecieron ambos.

Abrí mis piernas más de lo que las tenía antes y volví a pujar con más fuerza, quedándome sin aliento después de casi gritar.

El médico se acomodo allá abajo esperando alguna señal.

-Puja, vamos Kris tu puedes-respire dificultosamente sujetándome del borde de la camilla de sanatorio.

Unos, dos y tres. Puja Kris que vos podes.
Uno, dos, tres. Puja.

-Kristen ya veo la cabeza, último esfuerzo.-decía el medico desde el otro lado de mis piernas.

Respire nuevamente, retuve y comencé de nuevo a hacer fuerza.

Hasta que un llanto llamó la atención de todos.
Mi bebé había nacido, SI.

Me relaje un poco más al saber que ya salió de mi, que no habría más riesgo de nada, Robert beso mi frente sudada y se fue a recibir a nuestro bebé quien llego al mundo después de tanto tiempo de espera.

-Señorita, usted que quiere: niña o niño?-pregunto la partera que estaba con mi hijo en brazos mientras el padre de mi hijo estaba en la espera para que le pase ese pequeño bultito con vida.

-Cualquiera de los dos.-respondí siendo sincera.

-Pero debe de querer más a uno, su intuición como madre que le dice?

-Una niña?-susurre.

-Felicitaciones mamá- me paso a ese pequeño bollito cubierto en la mantita blanca y lo puso sobre mi pecho.

La carita de mi pequeña y hermosa niña estaba hinchadita, sus ojos me miraban curiosamente, esos oscuros ojos de color negro.  Su boquita era hermosa, sus labios rosas  no eran desproporcionados eran perfectos, la línea de su ceja era rubia apenas visible y el poquito pelo que tenía en su cabecita era rubio casi blanco.
  
Mi ángel era hermosa aun  estando con restos del líquido amniótico.

-Es hermosa, gracias amor. -rob estaba observándonos a las dos en una posición casi inclinado al costado de la camilla.

-Rob, siento algo raro.-como que intente pasarle nuestra hija a él, pero la fuerza me fallaba.-no puedo.-El entendió y sujeto por primera vez a nuestra hija en sus brasos.

-Señorita está preparada para pujar de nuevo?

-QUE?-grité exasperada. –es imposible. Yo no estaba embarazada de dos bebés.

-Cálmese señora, es solo la placenta que debe estar desprendida de su cuerpo y solo necesita salir de su organismo.

Respiré un poco más aliviada. Me parecía imposible de tener dos bebés juntos.
Conté hasta diez y volví a pujar, así hasta que salió y mi visión se nublo hasta no ver nada.
-----
Tu-tu-tu-tu-tu
Ese ruidito me despertó de mi sueño. Soñé que estaba en el hospital y que acababa de dar a luz a una hermosa niña.

Fui abriendo mis ojos cuales se acostumbraban a la luz del ambiente.

Mi brazo me picaba y me sentía incomoda. Tiré de el brazo pero algo me lo impedía, me levante un poco la cabeza y miré la habitación. No era ni mi casa ni la habitacion en la que estaba en mi sueño pero si era la de la clínica. Un pequeño rayo de luz entraba por las cortinas salmon claro. Las paredes eran de un amarillo claro, el ambiente olía a cloro. Un gran sillón estaba más allá de la cama junto con una mesa de luz y la tv. 

 Nota:La clínica es privada es la UCLA donde asisten los famosos para ver más aqui.

Sentía las piernas entumecidas de estar tanto acostada que intente levantarme y de nuevo me molestaba eso que tenía en el brazo.

-Shhh..No te levantes y tampoco te quites eso amor-sonreí ante el sonido de esa voz y me fije que provenía de mi lado-ella está durmiendo, tomo un poco de leche y se durmió-sin decir nada miré sus brazos.

Esto me decía que no fue un sueño, fue la pura realidad y lo que me molestaba en el brazo era el suero. Y si es así, mi niña dormía plácidamente en brazos de su papi.

-Rob, ella es hermosa.

-Losé, lo siento amor pero es más hermosa que vos- fruncí mi ceño.-No te pongas celosa.

-No lo estoy, bueno un poquito, pero después de todo ella estuvo meses dentro de mí y resulto ser un pedacito mío y tuyo que se termino uniendo y formando este ángel precioso.

 -Sí. Tiene tu nariz respingada, las orejas mías, la boquita que es una mezcla de ambos y sus ojos hermosos pero lastima el color oscuro.

-Con los meses se adaptara a la luz y cambiara de color -concluí y acaricie suavemente la cabecita de mi hija.

-Como se llamara?-preguntó.

-Estuve  pensando algo así como “Sarah Julieth” o “Sarah Judith” que te parece?

-Que me gusta más el último.

-Entonces nuestra hija se llamara Sarah Judith Pattinson.

Una sonrisa se dibujo en la carita de mi niña para después volver a su  carita relajada. Ella seria la princesa y la luz que iluminaria nuestra vidas.

-Cariño, quieres recostarte un rato? –hice lugar en la camilla y tome conciencia de que todo estaba limpio y yo estaba con una remera de casa y unos jorts de franela que los usaba para estar entre casa.-Una pregunta.

-Dime.

-Cuanto tiempo estuve dormida?

Se acomodo medio recostado en la cama con Sarah en brazos.

-Un día entero? Te desmayaste del cansancio y dormiste bastante. Tu madre estaba preocupada por vos y por la niña, pero la enfermera me ayudo a cambiarla un poco a la gordi después de que la pesaron y le dimos un poco de leche porque se encontraba quisquillona queriendo algo.

-Enserio? Y cuanto pesa?

 -Pesa tres quilos cien, pero según el pediatra dijo que puede en esta semana bajar hasta ciento cincuenta gramos, ya que esta hinchadita y trago algo de liquido del saco amniótico.

-Ah… y mis suegros y mi madre que dijo al ver a su primer ñieta?

-Bueno mis padres llegaran en unas cuatro horas y tu madre dijo que era la más hermosa de la familia y que se ve igualita a ti cuando naciste. Y tu padre trajo esto-señalo las flores, cuales ni me había percatado que estaban allí.- también nos felicito y en cuanto a tus hermanos me saludaron la vieron y se fueron, pero en dos horas viene tu madre y Cam de nuevo.

-Y otra pregunta más. Esas flores que están ahí aparte de mi padre de quiénes son?

Se rasco la cabeza y mordió su labio-Bueno esas y no me preguntes exactamente cuales pero sé que son de: Andrew y Tom ; Taylor Lauthner…esas rojas son mías…las demás son de cómo ya te dije tu padre, tu comadre quien se entero y vino corriendo para acá, pero solo nos vio a mí y a la gordi. Después también están esas flores de los demás conocidos cercanos.

Hola: Lo siento pero no puse ninguna imagen de como es la niña, porque solamente la tengo en mi cabecita, ella es hermosa y no encontré ninguna de un bebé recién nacido que se asimile a la bebé...
Bueno..besoss..y nos estaremos leyendo.

4 comentarios:

nydia dijo...

Hermoso capitulo linda por fin tiene a su bebe en brazos,me encantaaaaaaaaaaaaa....Besos....

Anónimo dijo...

que hermoso csp valio la espera t quedo hermoso lindo precioso omg me emociona no se q are el dia q suseda d verdad besos bye cuidate nena espero q el proximo sea igual d precioso cuidate nos leemos

Shell Craig dijo...

Awwwwwwwwwwwww, hermoso! demonios ya son una family... cuando lo veremos en la vida real...! jajajaja

Bello capitulo Jacke!
Besos linda se te quiere

Gime dijo...

Me encanta tu historia :D Son hermosooooos♥
Cada cuanto actualizas?