Respiro hondo, retengo 1-2-3 y exhalo.
-Ahora vuelve a empujar con los pies y con la mandíbula suelta, Kristen.-Siguiendo con los ojos cerrados sobre una colchoneta boca arriba. Haciendo lo que me dice la profesora de Yoga, según ella este ejercicio puede ayudar a relajar al bebé. “El niño siente todo lo que mismo que tu”
-Recuerda que si sientes una presión cerca del pecho debes parar.
Piensa en que eres una niña –intenté trasladar mi imaginación a este pensamiento- y estas sentada en una hamaca que se balancea y tus pies se mueven para seguir el mismo balanceo, estas prácticamente sostenida de ese árbol a través de las cuerdas, tus pies rozan el pastizal, la brisa mueve tu pelo en pequeñas ondas. Escuchas a los pájaros revoloteando en árbol en árbol y cantando.
-Kris, es hora de cambiar de ejercicio.-la suave voz de la profesora me sacó de mi ensueño. Abrí los ojos y me senté en canasta con mucho cuidado.
-Que aremos ahora-cuestioné.
-Bueno nuestro último ejercicio será que estés acostada pero que tus piernas lentamente suban y bajen. Por lo menos unas quince veces con cada una de ellas. Esto te servirá para el momento del parto y para después, ya que son como pequeños abdominales para que tu estomago no se haga fofo. -Me acosté y comencé con el nuevo ejercicio, mi pequeñín se sintió incomodo produciendo a que me falte el aire. – es como un ejercicio de Kegel. (((Para las que no saben que es el Kegel clic aquí))).
-Entiendo -pero esto me parecía de que algo raro se venía-debo estar desnuda?
Rasqué mi cuero cabelludo -bueno básicamente no es necesario pero algunas serán casi al desnudo por lo menos debes de mostrar tu panza -carraspeo y yo cambie el peso de mi cuerpo al otro pie y continuo hablando sobre esa idea del medio ambiente y de lo que se basa en que debo de mostrar mi hermosa naturaleza cosa que "no me concierto nada hermosa o atractiva”.
Dejé en lo que pensaba y seguí escuchando al director de esta sesión de fotos. Lo único que desearía es que no me tuviesen todo el día parada yaqué fácilmente se me hinchan mis pies. Hace dos días atrás cuando fui para la revisión, el médico dijo que mi niño creció más y mi peso aumento aunque en mi cara mucho no se notase pero en mi barriga sí.
-Esto, debes ir con Darío, el será tu asistente y te indicará las prendas que debes utilizar. -Un hombre de mi estatura con el pelo teñido en fucsia y algunos mechones rubios, no sé si quería parecerse a Abril Lavigne o a quien fuese, pero ganas de reírme me sobraban, sus cejas estaban finamente depiladas, unos ojos celeste que brillaron al verme, pero la nuez de Adán era sumamente visible en su cuello, el estilo que vestía eran unos pantalones negros apretados con unos deslumbrantes zapatos que juraría que eran de diseñador, en la parte de arriba llevaba una sudadero gris con unos detalles en rosas. Definitivamente lo miré de pie a cabezas bueno creo que está mal hacer eso!
-Hola, lógicamente sé quién eres, yo soy Darío estaré a tu disposición en el día de hoy- ok esto era muy Gay si Robert lo viese este después se burlaría de mi y del gay, lo siento quiero decir Darío- acompáñame por aquí linda!
Terminó de hablar con su voz chillona (algo común) y lo seguí por donde me indicaba hasta llegar a un camerino donde la gente entraba y salía con ropa, accesorios y distintas cosas.
-Te noto tensa- si como que si no lo estuviese me acaban de comunicar que estaré prácticamente desnuda y mas con mi bebe dentro mío para que todo el mundo tenga un ejemplar de dicha revista! -pero no te preocupes, piensa en algo que más te guste porque osino se notaran en las fotos esos nervios y recuerda que eso trae arrugas.
Ya suficiente!!!! Tenía que decirme todo eso? Era necesario?
-Me trataste de vieja?
- No linda, solo dije la verdad, yo tenía una tía que de tanto enojares o ponerse nerviosa su cara se pobló de arrugas. Pero aún eres joven. - me tendió una prenda, unos jorts de vaquero con algunos estrás en la parte trasera.- puedes probarte estos? Mientras preparamos para que Geremi el pintor busque algún tipo de diseño para ti. Aunque serás Otoño, las otras chicas serán de otra estación.
Asentí y la gente empezó a desaparecer del camerino dejándome sola. Pero no entendía lo de otoño. A que se refería con eso?
-Vamos salgan de aquí que nuestra invitada necesita intimidad!! – escuché la voz de Darío tras la puerta. Es que acaso estaba custodiando de esta?
Busque mi blackberry y escribí lo siguiente:
Puse su número telefónico y apretando aceptar se lo envíe. Coloqué el celular en mi pecho, cerré los ojos y susurrando dije "contéstame amor mío"
.
-Esto estará frío- sentada con los dos primeros de los cuatro botones de los shorts abiertos por mi gran vientre.- tengo una de mis hijas que es admiradora tuya, estuvo todo el día de hoy y de ayer insistiendo para que la traiga conmigo y poder conocerte.-sonreí- pero al terminar esto podrías darme un autógrafo? Porque si llego sin nada ella me odiaré- continuo Geremi mientras deslizaba el pincel sobre mis pechos dejando un cosquilleo.
- No, no te puedes mover aún. Darío- gritó y rápidamente apareció- necesito que me pases el celular esta en ese bolso- dijo señalando- en la parte de...
-en el bolsillo delantero! -Dije rápidamente.
Creí que Darío hizo magia o algo parecido mi celular aun no paraba de donar por lo cual hice tiempo a atender esa llamada sin fijarme quien era en la pantalla
-Hola- conteste antes que cortasen.
-Hola amor.-era Robert- lo siento por lo de antes pero estaba muy ocupado y recién me dieron unos minutos libres por el cual encontré mi celular tu sabes...
-Te entiendo.
-Y como están?-cambie de mano el cel para que el hombre pueda seguir con su trabajo.
-Bien aquí aún en el camerino pero me están pintando.
-Pintando qué?-su tono sonó curioso y celoso.
-Los pechos y parte de mi panza.
-Cómo es que te están pintando los pechos mujer?
-Tengo puesta la parte de una bikini naranja por lo que no hay de que preocupaste cariño.- fruncí el seño.-aparte es re bonito lo que me está pintando, son como hojas secas de otoño con pequeñas ramitas.
-haaaaa- su respuesta no me decía nada coherente y si estuviese frente mío ahora él estaría rascándose la cabeza.
Me paré al escuchar bajamente la voz de Geremi diciendo que necesitaba pintar mi barriga. Robert continúo hablando conmigo por unos largos minutos, cuando cortó la llamada, mi dibujo estaba finalizado. Después de haber estado toda la siesta posando y haciendo un video cual me hacían preguntas sobre como llevaba mi maternidad y que se sentía estar conviviendo con mi prometido... Y un sin fin de preguntas más, logré finalizar ese trabajo cual sería un quehacer menos en mi agenda.
Llegue a casa cerca de la noche mi panza hablaba por si sola del hambre que tenía. Saque del congelador unas galletas que había preparado la semana pasada, lo que necesitaban eran unos 15 minutos de horno y listo!
Las puse en el horno y prográmame a este para dentro de unos minutos y que el calor se rote de abajo a arriba en la mitad del tiempo. Subí las escaleras hacia la habitación mía buscando algo cómodo que ponerme. La mayoría de la ropa era de verano o cosas muy pequeñas que ni cubrirían mi barriga.
Fui al pasillo y ajuste la temperatura de la casa a templado, ya con una remera mangas larga y unos pantalones de franela color negro. Bajé y prendí la radio en la sala de estar, tiré el control remoto en el sillón y entre en la cocina para calentar un vaso de leche.
Dejando una tenue luz prendí la Imac y seguí escribiendo el guión de uno de mis proyectos que pensaba tenerlo finalizado aproximadamente para mitad del año entrante, la idea era terminarlo antes pero como tendré nuevas obligaciones que equivalen a menos tiempo para algunas de las actividades que suelo hacer.
Un beso en mi mejilla me despertó de mi siesta, no definitivamente siesta ya que eso se lo llama a una hora de sueño. Ronronee como un gatito y unos fuertes brazos me rodearon, como también un peso en el sillón sentí. No necesitaba abrir los ojos para saber a quién tenía a mi lado.
-Hola dormilona- su tibio aliento cosquilleo mi cuello-estoy en casa de nuevo.- Me di la vuelta con cuidado y teniendo de frente sostuve su barbilla y lo besé. Su mano acaricio suavemente mi mejilla y me separé para tomar una bocanada de aire.-será mejor a que te lleve a la habitación, es tarde y no creo que se te haga cómodo dormir aquí.
-Qué hora es? - mi voz fue en tono dormido.
Movió su muñeca en busca de poder ver la hora-son las cero cinco am.
Atinó a levantarse y estiró sus manos hacia mí, me Levante bruscamente y todo se dio vuelta a mi alrededor.
-Con cuidado amor- lo miré y su sonrisa torcida deslumbraba en la poca luz que había.
Al estar en pie él sorpresivamente me alzo al estilo novia, sin quejarme de su acto coloque mis brazos alrededor de su cuello. No comprendía como hacía para aguantarme ya que ahora tengo 60 kilos, de los cuales 8 son del embarazo.
Cuidadosamente me apoyó en la cama y se acomodo a mi lado, aunque lo crean raro deberíamos hacer otra cosa en vez de dormir, pero el sueño me ganaba con un setenta porciento de revancha. Su brazo se acomodo sobre mi vientre aun ambos haciendo cucharita.
-No pensé que llegaras hoy.-concluí
-Yo tampoco. Esperaba llegar mañana a la mañana, pero no quería que te preocupes o estés incomoda y más aun debido a que no supe contestar a tu llamada. -se levantó y nos tapo a ambos con el cobertor que yacía a los pies.
Conteste con un intento de "ahhh" mezclado con un bostezo.
-Bueno es hora de dormir a menos que tengas antojos de otra cosa mi vida?
-Em... -la oferta estaba sobre la mesa- solo por "ahora" dormiremos.
Me acurruque más, sintiendo su cálido cuerpo.
Tres de la mañana, segundo paseo que doy alrededor de la casa, es un decir, pero cierta personita se le daba por patear a su mami y no dejarla dormir. No me refiero a que es la primera vez que sucede pero últimamente en esta semana me dejaba dormir, aunque solo se hacía sentir pero por un rato más o menos entre dos o tres veces en una noche. Pero ya más de una hora que aparenta buscar comodidad y no la encuentra en su pequeño espacio.
Envidio a Rob, duerme tranquilamente. Al levantarme de su lado lo que hizo fue como un mohín y apoyó su cabeza bajo su brazo izquierdo.
En cuanto a mi no paraba de acariciar o de tararear como si de algo sirviera. Último lugar que entre: fue en el cuarto que seria para el bebé. Prendí la luz del velador y las paredes tuvieron un tono neutro, moví la frazada que estaba sobre el sillón y me senté en este, me cubrí hasta el cuello y me fui relajando con el pequeño balanceo de la silla. Por lo cual quede desvelada.
Observe cada detalle de la habitación que era un poco más pequeña que las otras, pero en esta se sentía el olor a nuevo con aromatizante de ropita para niños. Todavía no estaba terminada del todo, pero las cosas estaban a medias, como las sábanas se hallaban aun dobladas, los ositos empaquetados en papel traslucido para que no agarrasen polvillo.
Dibuje círculos en mi panzota con mi mano tibia. Pero entendí que a partir de ahora comenzaba una de las partes más difíciles en mi embarazo: la ansiedad, la necesidad de querer y a la vez no querer tener a una cosita chiquita entre mis brazos. Sería el momento de la duda.
Y así fueron pasando los días, hasta llegar a principios de abril. Según el médico dijo que en estas fechas estaría teniendo familia debido a que en la última ecografía salió su cuerpito posicionado como para salir de su mami.
El bolso de emergencia con pertenencias mías y del niño/a estaba en el auto. Y mis nervios me traicionaban más de una vez poniéndome histérica y no sólo de las hormonas esto iba acompañado de que los días se me hacían eternos y las noches pensativas y cortas.
Suelo preguntarme si solo a mi me pasaba o era común en todas aquellas mujeres embarazadas, a veces cuando no lograba dormir a la noche después de dar vuelta alrededor de la casa usaba ese tiempo como para ponerme a escribir o pensar. Y una vez que estaba más tranquila regresaba a la cama donde mi lugar estaba frio nuevamente.
Robert no se encontraba para nada nervioso, en esta última semana se dedicaba al cuidado mío. Ni bien necesito algo él estaba dispuesto para cumplir lo que necesitaba aunque admito que me agobiaba el que me este atendiendo todo el día y que ni siquiera me dejase ir al baño sola. Su refrán era: “No quiero que cuando esté a punto de nacer nuestra hija, yo no pueda estar a tu lado”
No me dejaba poner pretextos. Me trataba como un bebé!!!!
Si, se veía re lindo cuando lo hacía, demostraba el amor que tiene hacia mí. Y no olvidemos cuando ponía crema en mi panza…hooo dioss….era lo mejor esos masajes en la panza y en los pies.
***********
Hola, lo siento por el retraso y los horrores de ortografía me vi obligada hacerlo desde el Ipod ya que ni ganas de levantarme de la cama por la continua fiebre que me agarra... :S
Besitos y espero que les haya gustado este cap...! ATTE: Jacke


3 comentarios:
Hola linda me encanto el nuevo capitulo y dios mujer no te preocupes tanto solo cuidate no queremos que enfermes....Espero te mejores....Besitos...
Awwwwwwwwwwwwwwwww me encantó, de verdad lo ame... ya se me habia echo raro que no subieras cap Jacke pero qie bueno que ya lo hiciste...
Besitos y nos vemos para la proxima
owwwwwwwwwwwwwwwwww estuvo super tierno!!!! espero k te mejores!!!!!! ;)
Publicar un comentario